Espacios

En el Exconvento Regina, cada espacio es un escenario de incomparable grandeza. Aquí convergen cinco siglos de historia, arquitectura colonial y los servicios más modernos — todo en un solo lugar extraordinario.

Patio de los Naranjos

Antiguamente adornado por naranjos y el murmullo del agua, el Patio de los Naranjos es uno de los espacios más emblemáticos del Exconvento Regina. Restaurado en 2001 con la misma reverencia con que fue concebido, conserva su fuente central original en cantera y azulejos de talavera — un testimonio vivo del arte novohispano.

Su arquitectura abierta y su atmósfera única lo convierten en el escenario ideal para bodas, eventos corporativos, cócteles de gala y producciones fotográficas que exigen un entorno fuera de lo ordinario.

Capacidades
Banquete con pista

300 personas

Coctel

350 personas

Auditorio

400 personas

Auditorio

400 personas

Coctel

350 personas

Banquete con pista

300 personas

Patios de San Jerónimo

Fruto de más de dos décadas de meticulosa restauración, los Patios San Jerónimo representan la culminación de un compromiso inquebrantable con el patrimonio histórico del Exconvento Regina.

Su traza en cruceta — única en su tipo en México — y el remate ajardinado que da la bienvenida en la entrada, crean una experiencia arquitectónica que no tiene igual. Un espacio donde la historia y la elegancia se encuentran para dar marco a eventos verdaderamente extraordinarios.

Ideal para bodas, eventos corporativos, cócteles, presentaciones y producciones fotográficas que buscan un escenario con carácter propio.

Capacidades
Auditorio

750 personas

Coctel

700 personas

Banquete con pista

650 personas

Jardín de la Estampa

Antiguamente cubierto, el Jardín de la Estampa ha sido devuelto al cielo abierto tras su restauración en 2005. De su pasado arquitectónico pervive un solo arco en pie, mientras las bases de los que alguna vez lo acompañaron emergen del suelo como huellas silenciosas de otro tiempo.

En su fondo, la Estampa del Templo de Regina Coelli preside el espacio con una presencia singular. Este emblema arquitectónico — que en la tradición religiosa marca la culminación y consagración de un edificio sagrado — es el alma del jardín y el origen de su nombre.

Al aire libre y sin igual entre los recintos del Centro Histórico de la Ciudad de México, el Jardín de la Estampa ofrece un escenario íntimo y cargado de historia para quienes buscan algo verdaderamente distinto.

Capacidades
Auditorio

200 personas

Coctel

150 personas

Banquete con pista

100 personas

Coro Bajo Capilla

La restauración del Exconvento Regina trajo consigo un hallazgo extraordinario: el redescubrimiento del patio de los confesionarios y el antiguo Coro Bajo, el espacio íntimo donde las monjas del convento oían misa detrás de una reja con cortina y comulgaban a través de la cratícula.

Hoy, ese mismo recinto permite a sus visitantes contemplar la Capilla Medina Picazo desde el interior del convento, a través de un cristal que une dos épocas. Sus dorados retablos de estilo barroco, catalogados como monumento nacional, la sitúan entre las joyas arquitectónicas y artísticas más importantes del continente americano.

Un espacio de escala íntima y resonancia histórica incomparable, ideal para ceremonias, cenas de gala, presentaciones exclusivas y producciones que demandan un entorno sin precedente.

Capacidades
Auditorio

100 personas

Coctel

90 personas

Banquete con pista

60 personas

Iglesia de Regina Coelli

Anexa al Exconvento Regina, la Iglesia de Regina Coeli — consagrada a la Reina del Cielo — es uno de los templos más significativos y bellos del Centro Histórico de la Ciudad de México.

Su construcción formal inició en 1583 y se prolongó por más de una década, dando como resultado una edificación que ha resistido el paso del tiempo como testimonio vivo de la fe y el arte novohispano. Cada detalle de su arquitectura habla de la devoción y el oficio de quienes la erigieron.

Formar parte de un recinto que comparte muros con esta joya histórica es, en sí mismo, una experiencia singular que pocas celebraciones en la ciudad pueden ofrecer.